La mejor motivación para empezar bien el año, aferrarnos a cumplir nuestros propósitos, saber que todo lo que hacemos tiene una noble intención para nuestros hijos, ser un faro.
El Faro debe mantenerse siempre encendido, prepararse, cambiar, evolucionar y crecer para ofrecer una guía confiable y amorosa.
Aprender para Educar
2012
